Amores, los invito a poner este día en las manos amorosas de Papito Dios
Chicos, los invito a que conozcamos un poco más acerca del nuevo Papa: León XIV
Ahora continuaremos aprendiendo los pecados capitales
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Mayo 21 de 2025
Los pecados capitales
Santo Tomás, define los pecados capitales como vicios que tienen un fin excesivamente deseable.
Veamos cada uno de ellos:
1. Soberbia:
Es considerada como la excesiva estima de sí mismo, llegando al punto de rechazar o menospreciar a los demás. La soberbia u orgullo, llevan a buscar la atención y el honor, llevando al hombre a situarse como antagónico con Dios.
Contra este pecado se encuentra la humildad, en la que los hombres se reconocen pequeños ante Dios, y ven todo como don y gracia divina.
2. Avaricia:
Es un deseo desordenado a los bienes o placeres, que va contra el noveno y décimo mandamiento. Por medio de este vicio, el hombre se encierra en sí mismo y en sus posesiones, olvidándose de los demás especialmente de los más necesitados y los que sufren.
La generosidad es una manera de vencer esta inclinación, dando de lo propio para cooperar con los demás en sus necesidades y carencias.
3. Lujuria:
Consiste en el desorden del placer sexual, es decir que dentro de la lujuria se sitúan todos aquellos actos que no están ordenados a propiciar el amor mutuo. Va en contra del sexto mandamiento de la ley de Dios.
La castidad es el medio por el cual los seres humanos podemos vencer esta inclinación. En ella se ordena el amor a su fin verdadero, moderando el deseo sexual según la fe y la razón.
4. Ira:
Es un sentido emocional de rechazo, desagrado, descontento ante algo o alguien. Esta puede llevar al hombre a un alejamiento de los demás, a dañarles u ofenderles. La ira que excita de manera excesiva las emociones, se le conoce como ira pasional.
La paciencia es el camino para vencer los lazos de la ira, con ella se sufren en serenidad las adversidades y se aprende de cada una de ellas, buscando evitar el daño propio y de los demás.
5. Gula:
Es un placer desordenado por los alimentos o bebidas. No solo comprende el comer sin hambre (por decirlo de alguna manera), sino también el cultivar el gusto por cierto tipo de comidas o bebidas que van en detrimento de la salud propia, o que por su carácter de lujosas van en contra del alcance económico personal.
El camino para evitar este vicio en nuestras vidas es la templanza. Ella nos conduce a evitar todo tipo de excesos o abusos y nos acerca a Dios y a los demás, por medio de una vida en sencillez.
6. Envidia:
Este vicio lleva a que sintamos cierto tipo de tristeza, rabia, rencor o rechazo a los demás por sus logros, posesiones, conocimientos, destrezas, virtudes o estatus. Va acompañado de un deseo, casi obsesivo, por obtener el mismo bien, oponiéndose así al décimo mandamiento.
Por medio de la caridad, donde el amor, que proviene como don de Dios habita en el corazón de los hombres se puede vencer esta inclinación, además de sembrar en nuestras vidas la gratitud.
7. Pereza:
Consiste en una falta de esfuerzo personal, tanto en lo físico como en lo espiritual, dejándose llevar por el ocio y la acedia. La pereza nos lleva a encerrarnos en nuestro placer o supuesta tranquilidad personal que también puede conducirnos a estar alejados de los demás por el excesivo descanso.
La diligencia y disponibilidad son herramientas que nos ayudan a contrarrestar este vicio capital. Estos son algunos consejos que puedes seguir para combatir la pereza.
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